No me importa morir descuartizado en tus manos estimada hermana

Como te has ganado mi cabeza/que entrando candidata/has salido presidenta/y ahora pienso en ti/y me doy cuenta/mientras tú andes por el mundo/mi casa estará cerca/y aunque yo haga una dieta de tristeza/si tú eres quien cocina/algo más que mierda/habrá en la mesa,

He vuelto después de doce días de infarto entre exámenes y largas noches sin dormir. Bowie saca disco nuevo el próximo 12 de marzo con el título de “The Next Day”. Depeche Mode acaban de presentar nuevo single de su próximo disco que saldrá el 26 de marzo titulado “Delta Machine”. The Strokes acaban también de lanzar título y nueva fecha de lanzamiento de su nuevo álbum. Bring Me The Horizon más de lo mismo. Green Day con Tré! hacen lo mejor después de American Idiot. Nick Cave & the Bad Seeds vuelven después de cinco años con “Push the sky away” y sus tiernas baladas de hombre tremendamente preocupado por el pecado. Reediciones de Fleetwood Mac (Rumours, uno de los mejores discos de los 70´) y anuncio de gira mundial con comienzo el 4 de abril , The Smashing Pumpkins (Mellon Collie and the infinite sadness) y T-Rex (The slider 40th anniversary boxset). Nuevo disco de Quique González que llevará por título “Delantera Mítica” (single aquí). Se publica una edición coleccionista con todos los temas de Guthrie (incluido inéditos) con hojas y dibujos de su pluma. Hay rumores por ahí de que Led Zeppelin podrían hacer nueva gira tras la salida de su “Celebration Day” el pasado año. Todas estas cosas interesantes apuntan los comienzos de este 2013. Al final, se ve que sobrevivimos al fin del mundo. 

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Portada de “Woody at 100”, disco por su centenario

Y ahora vuelvo a ti/¿qué es lo que hacemos?/Pues haremos lo de siempre/llegar a este punto y ya veremos/y es que más que un capricho tu cuerpo/que no sé lo que pasa/que lo pego al mío y enloquezco/me caíste en gracia a la primera/que mira que eres zorra/que de invierno me fui a primavera

Muy pronto enloqueceremos. Todos, uno a uno caeremos como pajaritos. Ando metido en libros de postmodernismo. John Barth, Manuel Vilas, Eloy Fernández Porta y su “afterpop”, Thomas Pynchon (a éste intentándolo leer más bien)… Pero sin duda el más importante de todos ellos Agustín Fernández Mallo. Su poemario “Antibiótico” es de lo mejor que he leído en bastante tiempo en poesía. Pronto leeré la nueva novela de Antonio J. Rodríguez, “El principio de la incompetencia”. Y Luna Miguel para este mes que viene de febrero nos anuncia “La tumba del marinero”. Qué ganas. 

“la esperanza cóncava que se forma,

al mear sobre nieve” (AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO)

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Y es que no puedo evitar/sentirme un poco y además/el tiempo es verdugo que castiga/dame una rosa/dame un clavel/dame un cuchillo/hazme trozos provócame/una de dos o nos matamos/o lo hacemos por última vez

Me relaja comprar discos. En esta semana de abultado estrés he conseguido “Al Alba”, de Luis Eduardo Aute (el Leonard Cohen español y que me perdone Sabina), los mejores éxitos de Parálisis Permanente y varios LP´s antiguos de Screamin´ Jay Howkins. Ah! Y una gran joya que encontré por casa: The Court Of The King Crimson. Qué pasada. 

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Quisiera también agradecer con este post a Bizarre Enfant, una compañera de clase y bloggera al igual que yo, por su detalle tan bonito de componer un poema hacia mí persona. Si de algo vale la escritura es para hacer feliz a los demás o que se lo pasen bien. Y en el caso de Paula, al considerarme “poeta” es mucho. Y yo estoy muy contento de que se lo pase bien conmigo y que disfrute. Muchas gracias, Bizarre. Estás tan chalada como yo. No lo dudes ni lo olvides. El poema lo podéis leer aquí.

Si os preguntáis de qué son los poemas que hay al principio, BNR. Mítico grupo madrileño. Esto es su homenaje, al igual que el título de este post. Y ahora, una foto de Bowie que me encanta, para adornar el final y este post de vuelta. Y para esperar “The next day”…

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18 formas de baile. 18 formas de odio. 18 formas de aprender a vivir en los días grises.

Estamos viviendo muy rápido. Demasiado rápido.

“La vida se nos va. Y es tan sin sentido eso como seguir viviendo. Si yo no hubiese sabido nunca lo que es vivir un instante de dicha, la vida, el ir viviendo, hubiese tenido algún sentido”. (Chantal Maillard, Filosofía en los días críticos, Diarios 1996-1998, Edición Pre-Textos)

Sin aún reponerme de las visiones e imágenes que acuden a mi mente sobre lo que presencié el Martes 25 de Septiembre en Madrid, tener que volver de nuevo a los engranajes predispuestos de la rutina. De nuevo a la desesperación, esa desesperación típica de un escritor de la que nos hablaba tan bien Enrique Vila-Matas. Tengo un poemario ya en camino (solo falta la edición, portada, estética y todas esas mierdas), la novela mejor no hablar de ella, creo que ella me pudo a mí y no la supe controlar. De todos modos cualquier día le vuelvo a echar el gancho.

Escuchando el Álbum Lulú (2011) de Loutallica (Lou Reed & Metallica). Un álbum imposible de escuchar entero. Con ganas de que llegue el paraíso de “Junior Dad”.

Estoy leyendo la literatura, las obras, los ensayos, la filosofía, el mundo de una escritora llamada Chantal Maillard. Mola. Es curioso que todavía queden negacionistas éticos en este siglo. Muy a lo Schopenhauer. Sin quitar los poemarios de “Hilos” o “Hainuwele”. Me queda “Matar a Platón”. A ver si lo consigo.

Estamos viviendo demasiado deprisa.

Sin tiempo. Ni comer, ni beber… fumar sí.

Simplemente girar la cabeza. Constantemente.

Ha llegado el frío. Tiene el rostro de la enfermedad. Pronto caeré enfermo. Fumo demasiado.

NOT FUTURE FOR US.

Jódete y baila.

DANCE, DANCE, DANCE, DANCE TO THE RADIO!!!

He vuelto con el maestro Panero. Como siempre, en todas las épocas del año sobre las que comienza a caer el frío. Es decir otoño. Es decir invierno. Es decir siempre.

“Que el ladrido de un perro en el aire convoca

a no abrir sino una boca

en el aire del blanco horror.

Qué es el aire sino un temblor

que a la rosa convoca, al aire

en que no estamos los dos”.

Leopoldo María Panero, Nueve poemas a una mujer que hizo de su nombre lluvia. 

Fuente de la imagen: Película “Sid & Nancy” http://www.primercorte.com.mx/2011/sid-y-nancy-sid-and-nancy/

Non, je ne regrette de rien…

 

y ahí estábamos, sur les Champs de Mars, cuatro chicos vallisoletanos al borde del eclipse parisino completado con Champán barato y cigarrillos express, a los pies de la Gran Torre y con los ojos húmedos una noche lluviosa de Agosto, como cualquier canción del genio Jim Morrison & the Doors. Y no nos arrepentimos de nada, como diría la Piaf con su canción que tantas veces escuchamos en la capital de las luces.

Reflexión genérica sobre la revolución tecnológica de Internet. Comparaciones a la revolución de la imprenta.

Quisiera establecer una comparación entre la revolución industrial que hubo cuando la imprenta fue inventada, en relación a Internet. Cuando la imprenta apareció, por entonces el único medio de comunicación era el oral y el manuscrito. Algunos pensadores de aquella época, en contraste con los de ahora, veían que oficios como los copistas de libros podrían desaparecer. Yéndonos a terrenos más actuales, debemos ser optimistas con respecto a los avances tecnológicos en las comunicaciones. Es de notar, que la comunicación oral fue la primera y se viene usando desde hace siglos y siglos y aún se ha mantenido. También a su vez, se ha mantenido la del papel, tanto manuscrito (agendas personales y cuadernos), como el mecanografiado (libros, revistas, periódicos).

Con la llegada de la imprenta, la publicación de libros aumentó tanto que hubo un número de libros exagerado, con lo cual la información quedó totalmente saturada. Es por ello por lo que se establecieron categorías según la temática de los libros y comenzaron a ordenarse alfabéticamente e instalarlos en bibliotecas. Eso puede compararse a su vez con el auge de Internet, con la creación de buscadores como Google, Yahoo…etc.

Un problema también en el avance tecnológico de la información es que las antiguas generaciones puede que se vean con dificultades a la hora de formar parte del nuevo mundo comunicativo. En tiempos de la imprenta se dio el mismo caso, ya que la información era exclusiva solo para unos pocos (en la mayoría de los casos solo interesaba a los gobernantes, es decir, asuntos de Estado). Sin embargo, con su auge y explosión acabó expandiéndose y haciéndose más pequeña esa brecha digital que en un principio existía. Confío en que los ciudadanos del mundo sepan adaptarse a este nuevo estado de la información, porque como decía Dylan, los tiempos están cambiando, prepárate!

Por ello es necesario ser positivos y contemplar un mundo en el que los avances tecnológicos que se vayan introduciendo no desplacen a sus antecesores, sino que coexistan con ellos. No hay por qué tener miedo al auge de la tecnología en el Periodismo, siempre se necesitarán periodistas para filtrar todos los torrentes de información y seleccionando, clasificando y jerarquizándola como verdadera.

Si por el contrario nuestros documentos y escritos en Internet pueden ser plagiados o nosotros no tener cuidado y plagiar lo ya existente, existen a nuestra disposición licencias para proteger nuestras creaciones, como Creative Commons. En los años de la imprenta, también se tuvo el mismo miedo, y por ello se puso en marcha en 1709 una ley ley de Copyright que daba en exclusiva a los autores el derecho a imprimir su obra por catorce años. Todo esto sucedió cuando el fenómeno de la imprenta comenzó a expandirse y con él las obras.

Cuando llegó la imprenta también se temía la desaparición de los oficios de copistas de libros, antes ya comentados, que en general eran monjes enclaustrados que lo único a lo que se dedicaban era a copiar libros y rezar. Sin embargo, como hemos podido comprobar, aún existe el manuscrito, todavía se escribe, con lo cual no cesaron estos oficios, sino que se crearon nuevos, asunto que resultó beneficioso para los jóvenes que nacieron en el tiempo de la imprenta. Mis amigos siempre se dirigen a mí como que voy de cabeza al paro porque periodistas hoy somos todos, pero yo soy optimista y creo en un futuro bueno para el periodista y la información, un optimismo en un futuro que en general se ve demasiado negro.

Fuentes: “La revolución de la imprenta en su contexto”. En: Briggs, A. & Burke, P. (2002): De Gutenberg a Internet. Una
historia social de los medios de comunicación, Madrid: Taurus, pp. 27-89.

Fog (Niebla)

Muchas veces amanecemos sin prendas. Sale el sol y nos encontramos desnudos.

“Hay un chiquillo corriendo alrededor de esta casa sin parar. Nunca se va, nunca se irá. Y la niebla emerge de las alcantarillas y brilla en la oscuridad.

Cocodrilos bebés salen de las alcantarillas, crecen rápidamente, crecen rápidamente. Toda cosa que quieras se puede hacer ¿cómo es que te echaste a perder?

¿Te echaste a perder? ¿Te echaste a perder? Hay cosas que nunca se quitan. ¿Te echaste a perder? Te echaste a perder?”

Thom Yorke.

La infancia se ha acabado y con ella las alegrías y el vivir. Ahora sobrevivimos, como decía alguien por ahí. No obstante, mantenemos ese gusto de chiquillo, esa sed insaciable de aventuras, esa no-moral, que daríamos todo por volver a tener. Thom Yorke nunca lo hubiera dicho mejor. Niebla en las ciudades. Las ciudades invisibles. La niebla saliendo de sus alcantarillas.

Fuente de la imagen: LuisGonzalo-MySpace.blogspot.com

Traducción al español con la ayuda y la guía: radiohead.mx

La Humedad.

El buen amigo Nacho Vegas tiene una teoría muy especial e interesante en una de sus reflexiones existencialistas a las que todos recurrimos en noches de tristezas, nostalgias o borracheras que han resultado negativas. Esta es la de la humedad.

Cuando a alguien le llaman “triste”, un “triste”, (muchas veces a quien escribe se lo dicen), es aquel que siempre esta triste o apagado. Aquel que pocas veces sonríe o sonríe con cierto humor incomprensible, absurdo, nulo. Reír por reír. Pero “un triste” es aquella persona que realmente no le ha pasado nada malo. Pero aquí entra la humedad de la que nos habla Nacho.

–          ¿Por qué estás triste? Si todo te va bien…

Y muchas veces la respuesta es silencio apagado con la mirada baja. La humedad es aquella sensación que queda en el cuerpo y en el ser por la cual todas las cosas malas que te han pasado vuelven en ti sin saber por qué. Es como aquella parábola de un payaso. Sale un payaso y cuenta un chiste. La gente se ríe. Lo cuenta de nuevo. La gente se vuelve a reír. De nuevo, mismo chiste. La gente se ríe menos. Lo cuenta una última vez y la gente ya no se ríe. Nadie más se ríe. Entonces el payaso les dice: “si no reís una y otra vez con lo mismo, ¿por qué sigues llorando por los mismos motivos siempre?”. De ahí radica la diferencia.

La vida nos da tantas patadas, que aunque sean mínimas nos las da. Puede que ni siquiera se noten, luego, a largo plazo sí. Por muy insignificantes que sean. Y somos todos tan sensibles, los seres humanos aún sentimos. Todo ese llorar y llorar y todas aquellas noches sin dormir por los mismos motivos, sin parar, durante todo lo que llevas de vida, sin ni siquiera haberte sucedido nada malo en ese momento inmediato, todo eso forma parte de la humedad. Aquello que se retuerce y suele parecer inextirpable. Aquella tristeza que puede ser tan cruel y desesperada que nunca conseguirás arrancar de tu pecho. O bien aquella otra que es tan bella que hasta echas de menos y te preocupas porque ahora ya no tienes problemas y tu vida es un completo aburrimiento. Todo ello es la Humedad. Las heridas, aunque fueran por los mismos motivos, quedan grabadas en el alma inconscientemente, cualquier noche puedes volver a soñar con una de esas heridas y estar sangrando todo el día siguiente vivido de forma racional. Y la desesperación no tiene límites, al contrario que la alegría. Pues muchas veces nos preocupamos por cosas que en realidad carecen de importancia. Pero ese ya será otro tema de reflexión.

Podemos también compararlo con la lluvia. La lluvia formaría una metáfora con la Gran Tragedia General. Agua en símbolo de tragedia que cae y cae sin cesar. Ha caído mucha agua el año pasado. Es por ello que los embalses estarán llenos el año que viene. Es otra manera de explicarlo.

Amigos, no os sintáis solos, pues la tristeza por la propia tristeza ya tiene nombre, se lo hemos puesto todos al unísono: Humedad. Llorad todo lo que tengáis que llorar a ritmo de vals, ya que puede que esa sea la única solución.

Os dejo una preciosa canción que escuchaba mientras escribía el texto. Una canción que bien podría ser la madre de las tristezas. Del disco conjunto del antes artista comentado Nacho Vegas junto al flamante Enrique Bunbury. En este caso, la canción es de Enrique.

Times Square es un sueño.

http://www.youtube.com/watch?v=5-SxqPW6Z4c

Cualquier día uno se levanta con el pecho lleno de ceniza, el teléfono vacío de llamadas, habiendo soñado sueños de otra época en otro momento de tu vida, grandes ilusiones derrotadas, hechos inservibles a corto plazo, palabras que nunca traspasaron la pared, botellas de whiskey y cerveza con nombre de criminal siendo tú el escenario de su crimen, cafés malgastados cuando podías haberte quedado dormido y almohadas rotas por doquier. Entonces algo arde en tu pecho, hay una llamada, una súplica, algo que no sabes qué es y te está observando en el otro lado de la ventana, en la niebla, algo que te observa. Qué será? Será el jazz, será la nostalgia, será la propia vida que duda si llamar y pasar a tu estancia, será la propia muerte intentando dejar viles y débiles pistas de que aún hay espacio para ella o quizás sea una simple locura que no tiene otro remedio que hacerse callar subiendo los altavoces y escuchando a Tom Waits.

Quizás sea eso. Por el momento, dejémonos caer esta noche sobre la fría fría tierra.

Por todos aquellos, que aún creemos en la noche.

Compañero abatido en un viejo café/ no soñó con absolutamente nada antes de haberse marchado. /Hay una campana en la torre/ tío Ray pagó una ronda /no te preocupes por el ejército /en la fría fría tierra.

Ahora no seas un llorica /al ver que hay madera en el cobertizo. /Hay un pájaro en la chimenea y una piedra en mi cama. /Cuando la carretera está lavada/ no dudan en pasar la botella/ y esperar en manos de la fría fría tierra.

Hay una cinta en el sauce /y un neumático balanceándose en una cuerda /y un parche en las bayas/ asumiendo la pendiente. /El gato siempre dormirá encima del buzón /y nosotros no iremos más a la ciudad de nuevo/ hasta que hayamos enterrado cada sueño en la fría fría tierra.

Dame un rifle Winchester y una caja llena de conchas /volar el techo de la granja de las cabras /y dejar que se deslice por la colina/ el Piano servirá de mecha/ Times Square es un sueño/ creo que yaceremos sobre la fría fría tierra.

Llamar a la policía en el Breadlove /traer una Biblia junto a una soga /una caja entera de Rebel /y una barra de jabón/ hacer una pila de troncos de neumáticos/ y prenderles fuego desde abajo/ trae un dólar contigo cariño, en la fría fría tierra.

Toma un gallo veleta /y tira piedras sobre su cabeza /para de hablar con los vecinos/ solo hasta que todos estemos muertos /ten cuidado de mi carácter /y del perro que escondo /rompe todas las ventanas en la fría fría tierra.

Cualquier día uno se levanta con el pecho lleno de ceniza, el teléfono vacío de llamadas, habiendo soñado sueños de otra época en otro momento de tu vida, grandes ilusiones derrotadas, hechos inservibles a corto plazo, palabras que nunca traspasaron la pared, botellas de whiskey y cerveza con nombre de criminal siendo tú el escenario de su crimen, cafés malgastados cuando podías haberte quedado dormido y almohadas rotas por doquier. Entonces algo arde en tu pecho, hay una llamada, una súplica, algo que no sabes qué es y te está observando en el otro lado de la ventana, en la niebla, algo que te observa. Qué será? Será el jazz, será la nostalgia, será la propia vida que duda si llamar y pasar a tu estancia, será la propia muerte intentando dejar viles y débiles pistas de que aún hay espacio para ella o quizás sea una simple locura que no tiene otro remedio que hacerse callar subiendo los altavoces y escuchando a Tom Waits.

Quizás sea eso. Por el momento, dejémonos caer esta noche sobre la fría fría tierra.

Por todos aquellos, que aún creemos en la noche.

Compañero abatido en un viejo café/ no soñó con absolutamente nada antes de haberse marchado. /Hay una campana en la torre/ tío Ray pagó una ronda /no te preocupes por el ejército /en la fría fría tierra.

Ahora no seas un llorica /al ver que hay madera en el cobertizo. /Hay un pájaro en la chimenea y una piedra en mi cama. /Cuando la carretera está lavada/ no dudan en pasar la botella/ y esperar en manos de la fría fría tierra.

Hay una cinta en el sauce /y un neumático balanceándose en una cuerda /y un parche en las bayas/ asumiendo la pendiente. /El gato siempre dormirá encima del buzón /y nosotros no iremos más a la ciudad de nuevo/ hasta que hayamos enterrado cada sueño en la fría fría tierra.

Dame un rifle Winchester y una caja llena de conchas /volar el techo de la granja de las cabras /y dejar que se deslice por la colina/ el Piano servirá de mecha/ Times Square es un sueño/ creo que yaceremos sobre la fría fría tierra.

Llamar a la policía en el Breadlove /traer una Biblia junto a una soga /una caja entera de Rebel /y una barra de jabón/ hacer una pila de troncos de neumáticos/ y prenderles fuego desde abajo/ trae un dólar contigo cariño, en la fría fría tierra.

Toma un gallo veleta /y tira piedras sobre su cabeza /para de hablar con los vecinos/ solo hasta que todos estemos muertos /ten cuidado de mi carácter /y del perro que escondo /rompe todas las ventanas en la fría fría tierra.