“Realejo”, Autumn Comets (La Estanquera, 2017)

+Reseña publicada en El Quinto Beatle

+“Cantar en castellano fue un paso natural”, en Ruta66

Después de dos años de aquel magistral We are here / You are not (2015), las Cometas de Otoño vuelven con un nuevo trabajo discográfico que les devuelve a las raíces hispánicas tras siete años de carrera cantando en inglés. Realejo (La Estanquera, 2017) llega con ocho nuevas canciones en pleno ecuador de su estación favorita. La banda de Juan Palomo (voz y guitarras), Emilio Llorente (guitarras), Gonzalo Bautista (teclados), Mario Pérez (bajo), Pablo Palomo (batería) y Manuel Moreno (viola y percusión) vuelve a demostrar que son un conjunto con mucho que decir y demostrar dentro de la música independiente de nuestro país.

“UN VIAJE MIRANDO AL SOL” CON ESTALLIDOS AMBIENTALES

Su música está plagada de detalles. Retazos de folk norteamericano, estallidos ambientales que embadurnan las pistas hacia el kraut o el post-rock, momentos sinfónicos protagonizados por la viola; suavidad y armonía, contención e intensidad, ruido y caos. Todo ello sostenido por una sólida atmósfera electrónica de sintetizador, que recuerda mucho a la escena indie del nuevo milenio de grupos como Death Cab For Cutie, Modest Mouse o The Shins. Pero más allá de las comparaciones, Autumn Comets han conseguido hacerse un hueco dentro de las bandas más originales de este país y consolidar un proyecto musical que ya cuenta con cuatro álbumes de estudio y colaboraciones estelares, como Russian Red o el mismo Micah P. Hinson.

Realejo arranca con un rasgueo suave que avanza hacia un diálogo sostenido entre bajo, guitarras y sintetizador. Se trata de Viernes de Dolores, el primer single y canción elegida para presentar este nuevo trabajo. Referencias a Sun Kil Moon, un estribillo emocionante y la voz de Ricardo Lezón de la banda amiga McEnroe para hacer de padrino de lujo. El segundo corte del disco, Madera y Sangre, es un testamento de la buena forma en la que se encuentra la banda. Con un ligero parecido a Cavar una fosa, de su anterior álbum, las guitarras trenzan arpegios a lo largo de toda la canción a medida que la voz la acompaña. Destaca por su lirismo decadente en las letras, algo muy presente en la banda en cualquiera de sus discos, inspirado en mayor o menor medida por los versos de la corriente literaria del realismo sucio: “escupo hierro y sangre / los días son violentos / al despertarme se clavan / con las horas que dejo muertas”.

Costa Tropical representa el segundo y definitivo arranque del disco. Se aprecia cierta similitud en cuanto a intención con Baltimore, de su segundo disco Moriréis en Camboya (2013). Un inicio post-punk de bajo se suma a las guitarras, al más puro estilo dream pop, que sobresalen en la ecualización respecto al resto de instrumentos. Es así como llegamos al ecuador del álbum y uno de los temas más potentes del disco, quizás el mejor conseguido: La Montaña Vino a Mí, en la que una base electrónica al más puro estilo kraut nos da la bienvenida. Segundos más tarde, comienzan a entrar las guitarras, el bajo y la batería en un avance progresivo. La voz de Juan Palomo y su interpretación destaca sobre el resto de canciones. Pisajística y onírica, La Montaña Vino a Mí parece testificar la pequeñez del ser humano ante la inmensidad natural que lo rodea. Autumn Comets en estado puro: guitarras a camino entre el clean y la distorsión, un hipnótico sintetizador y la viola sazonando las pistas con pasión y humildad.

 

COSTAS TROPICALES, CORDILLERAS NEVADAS Y UN VIERNES EXISTENCIALISTA

A lo largo de la escucha, nos sorprendemos por la temática discursiva que ha adoptado la banda para este Realejo. Horizontes naturales, bosques y campo, cosechas y vergeles, vuelta a la tierra, a lo propiamente castizo. Algo que quizás habían pasado por alto en sus anteriores álbumes y que se ve reflejado en mayor o menor medida según avanza el tracklist. Después de atravesar costas tropicales, cordilleras nevadas y un viernes existencialista con tintes religiosos, nos damos de bruces con un tema que parece alojar un mensaje político subliminal. Nada nuevo bajo el sol parece dar fe de ese pesimismo ante las circunstancias sociales y económicas de nuestro tiempo. Si hace unos años, las bandas y músicos independientes nacionales lanzaban discos cargados de optimismo con motivo del nacimiento de los movimientos sociales, hoy en día la desilusión y el desengaño toman protagonismo al asimilar que nada ha cambiado sustancialmente, y que seguimos igual o, incluso, peor.

Autumn Comets en estado puro: guitarras a camino entre el clean y la distorsión, un hipnótico sintetizador y la viola sazonando las pistas con pasión y humildad

Larsson” es un tema para volver a tomar tierra y respirar. La viola protagoniza uno de los grandes momentos del álbum según se acerca el final y la ecualización de las guitarras nos retrotraen a leyendas del post-rock y de la música espacial, como Low, Yo La Tengo o Explosions in the Sky. De igual forma, Cortijo es una canción sustentada por arpegios y teclados. Recuerda en ciertos detalles a The Map and The Treasure, de We are here / You are not (2015) pero desgraciadamente, no tiene tanta fuerza como esta, y hace que el álbum se desinfle un poco.

Un final deslumbrante y colosal para dar punto de partida a este éxodo natural por carreteras, valles y montañas

En comparación con su predecesor, Realejo es un álbum que destila un espíritu más optimista y luminoso. Con todo ello, se antoja este nuevo trabajo discográfico como un segundo nacimiento de los madrileños hacia territorios más shiny. Después de sus álbumes cantados en inglés, desde A perfect trampoline jump (2010) hasta We are here / You are not, esta colección de canciones desecha la oscuridad para dar paso a un nuevo collage sinfónico de sonidos y texturas más refulgentes.

Y llegamos al final con la canción que da título al álbum, Realejo. Se trata de un folk espeso, plagado de arreglos ambientales y electrónicos, que avanzan hasta romper con todo el arsenal instrumental para luego volver a la calma. La raíz que volverá a crecer / monte y mar / y un vergel / y cuidar bien de él. Las letras reflejan la temática general del álbum, esa vuelta a la naturaleza como paraíso perdido. Estilísticamente, se parece mucho a los más recientes discos de Low Roar, pero a medida que la canción progresa la vanguardia se hace paso hasta llenar las pistas de ruido y éxtasis. Un final deslumbrante y colosal para dar punto final a este éxodo por carreteras, valles y montañas. Una despedida más que anticipada con billete de vuelta.

NOTA: 8´5

Anuncios

Autumn Comets: “Cuando hay descontrol pueden pasar cosas”

dfs

El 25 de septiembre llegó a las tiendas, We are here / You are not (Subterfuge 2015), el nuevo largo de una de las bandas jóvenes emergentes mejor situada en la escena alternativa de nuestro país, Autumn Comets. Tras Moriréis en Camboya (Subterfuge, 2013) y A perfect trampoline jump (2010) Autumn Comets vuelve a sacar nuevo álbum con la intención de perfeccionar un sonido más propio y más consolidado después de siete años de su nacimiento.

Y son estos siete años a los que hacen repaso en la primera canción del nuevo álbum, <<Seven Years>>, un tema que avanza in crescendo a partir de unas primeras notas de bajo y sintetizador: “Queríamos empezar con una base rítmica en bloque y que los elementos se fueran sumando, dejando respirar a la canción”, afirma la banda a través de su cuenta de Facebook días después de haber sacado el álbum. Hemos hablado con ellos, entre otros asuntos, sobre su música a lo largo de estos siete años, su nuevo disco y la gira que viene en camino.

“El principal objetivo fue acabar el álbum”

We are here / You are not es un álbum que necesita dos o tres escuchas para captar la esencia de sus canciones. Se recomienda escucharlo de principio a fin para percibir un sentido narrativo que cuenta una o varias posibles historias a través de cada tema.

“El principal objetivo fue acabarlo, aunque suene muy obvio. Teníamos reservadas una serie de fechas para grabar en La Mina, un estudio de Sevilla, a comienzos de junio”, relata Pablo Campesino, batería.

Como punto de partida, y a la hora de componer las diez canciones que conforman el álbum, el grupo se sirvió de la guitarra: “Solo teníamos un par de líneas de guitarra sobre la mesa. Nos marcamos el reto de hacer algo en menos de ocho meses de lo que estuviéramos seguros y orgullosos”, explica Pablo Campesino.

Para seguir leyendo la entrevista, aquí

La canción de amor más bonita del indie español

Hace ya una temporada que me enganché a un grupo de rock alternativo español. Podríamos decir que son los Low españoles, pero siempre pensé que las referencias internacionales nunca fueron buenas para hablar de la música que se hace en nuestro país, ya que parece que todo se ha hecho según lo de fuera. Este sin embargo, no es el caso.

Llegué a Autumn Comets en una de mis noches raras de insomnio, de esas en las que no apetece irse a la cama para nada aun estando muy cansado y sin saber el motivo. Fue en los míticos conciertos de Radio 3 que ofrece a altas horas la cadena pública de la 2. Estaban presentando su nuevo álbum, Moriréis en Camboya, sin duda uno de los mejores discos que salieron en el panorama nacional el año pasado. Pronto corrí a comprarme el vinilo a la tienda y me quedé enganchado a sus canciones.

Portada de "Moriréis en Camboya"
Portada de “Moriréis en Camboya”

El lunes publico en OffTopic una entrevista a Pablo Palomo, batería de Autumn Comets. Nos habla de sus planes de futuro, cómo componen canciones y de su periplo en los escenarios y estudios en todo este tiempo en el que llevan tocando. 

La canción que os traigo es “Useless Connection”, de su segundo álbum, A Perfect Trompoline Jump. Realmente no sé si es la canción de “indie” (nunca me gustó las connotaciones musicales de esta palabra) español más bonita que se ha hecho, pero me da igual. La composición sin duda, me parece perfecta. Una letra perfecta y una melodía y música perfectas. Sobre todo con los arreglos de voz de Russian Red, que son maravillosos y hacen pensar que estamos ante la voz femenina de nuestra generación. (Por cierto, muy atentos al nuevo disco que ha sacado, uff!)

La transcripción de la letra la he hecho yo mismo, ya que las páginas de letras de canciones nunca son muy fiables. La traducción también tiene mucho de mi inventiva y traducí según cómo embellece más el poema. 

Amaba el modo en que permanecías fuera

el modo en que te refugiabas de la lluvia

buscando el sitio correcto en donde las olas

desaparecen y entierran la tierra,

nuestra tierra.

Escribí “¿por qué?” en la puerta del baño

deseé que vinieras y dibujaras un caballo

tan perdido en cosas que simplemente no pueden ser

creo que estoy cansado. Tiempo de dormir,

dormir.

No creo para nada lo que dices

mi cabeza está dentro de la tuya

pensando lo mismo a cada instante.

La más grande e inútil conexión.

La más grande e inútil sensación.

La más grande e inútil conexión.

Te extraño y a nadie le importa.