Novela, al fin

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1º PARTE: TETRAHIDROCANNABINOL

 

1.1  ALGO HUELE MAL EN ESTA CITI

1.2  CAFÉ LITERARIO

1.3  SEMEN Y LABIO. VIDA Y OBRA DE ROSA ROX

1.4  IUNE Y ALFONSO, ESTA MANO QUE NOS ESCRIBE NO ES MÍA

1.5  MADRID SE ESTREMECE COMO UN ANIMALITO

1.6  NOTAS

 

 

2º PARTE: SEROTONIN TRAVEL TOO FAST (HUMO LIBERADO)

 

2.1. CAMINOS CRUZADOS (MIKE T. GUTMAN)

2.2. CAMINOS ÁCIDOS (METRALLETA JOE)

2.3  CAMINOS ENCONTRADOS (LEOPOLDO MARÍA PANERO)

 

 

3º PARTE: SEROTONIN TRAVEL TOO SLOW (HUMO EXPULSADO)

 

3.1. CHEROKKEE O LA VIDA COMO SOLEDAD

– El Baba O´ Riley de los Who no suena por nosotros

– Indio

– El fin de todas tus fiestas

3.2. ROMI O LA VIDA O COMO UN PUNTO SUSPENSIVO SIN FINAL

– Punto y coma

– Punto suspensivo

– Punto final

3.3. ROSA ROX O LA VIDA COMO BÚSQUEDA

– ¿Alguien ha visto pasar por aquí a Rosa Rox?

– Los viajes de Rosa

– Esperando a Rosa

3.4. ALFONSO BASI O LA VIDA COMO NEGACIÓN DE LA REALIDAD

– Cartas a Iune

– Hiperbolia

– ¿Qué es eso del THC? (Entrevista con el poeta)

Como habréis podido intuir, este será el índice y guión de mi novela que no tardaré en terminar. Aún puede que no sea definitivo, pero el orden y la esencia de los títulos sí. La primera versión de “THC” estará terminada de aquí a un mes como máximo, aunque ya se sabe que estas cosas se suelen retrasar. Pero lo importante es que ya la tengo del todo escrita, apenas me queda de escribir algún episodio o apartado. Ahora toca revisión, corrección y labor de cohesión para que la novela tenga el cuerpo que se merece. Con motivo de ello y de la emoción que supone el estar llegando al final de su escritura, os dejo con un nuevo fragmento de la misma. Este fragmento pertenece a la primera parte del libro, encuadrado en la parte “IUNE Y ALFONSO. ESTA MANO QUE NOS ESCRIBE NO ES MÍA”. Iune y Alfonso Basi es la parejita pucelana de oro en la novela. Espero que os guste:

A la noche, un 31 de Noviembre de 2012 en el cual el frío comenzaba a notarse por cada calle, aparecí con una especie de cuaderno-libro-agenda debajo del brazo. Iune estaba encerrada en el cuarto. Sonaba “Into My Arms” de Nick Cave en el otro lado de la habitación. No quería hablarme. Yo me limité a arrancar las hojas que estaban escritas del cuaderno que llevaba debajo del brazo. Unos cuantos poemas. Con dedicatoria. Antes de pasárselos por debajo de la puerta, la pregunté:

– ¿Estás llorando?

Iune me respondió con un silencio y cuando al fin me iba a dar por vencido, le oí decir:

– No.

– Bueno, pues por si quieres llorar aquí tienes mi hombro.

– No quiero ni tengo ganas de llorar.

– ¿Quieres que te diga un truco para que lloremos los dos a la vez?

De nuevo, silencio. Sospeché que le picaba la curiosidad ante semejante pregunta y le respondí yo solo:

– Si abrazas a una persona alrededor de dos minutos sin separarte de ella, acabáis llorando los dos. Es algo que me ha pasado muchas veces, lo he sabido a partir de la experiencia. ¿Seguro que no quieres probarlo? Así lloramos los dos y no te sientes tan sola.

Iune continuaba en silencio, como intentando escuchar.

-Es infalible. No he conocido a nadie que haya aguantado. Todos, al final, antes de los dos minutos acaban cayendo en el llanto y en la persona que les abraza. Aunque bueno, he encontrado a alguno que duraba más, pero solo se da en casos de gente insensible que no se toma la vida en serio.

Tarde o temprano, después de estas palabras, Iune deslizó el picaporte de la puerta y se dejó ver. Con la cabeza enterrada debajo de los hombros y los brazos caídos.

 (>>¿Tan desgraciados somos que no podemos dejar de llorar para llevarnos bien? ¿Acaso nos creemos que eso de llorar, deslizar lágrimas por un dolor sobreentendido y adscritamente archivado en el interior de cada uno de nosotros, es decir, al fin y al cabo, nuestra relación, nuestro amor si quieres, se refleja y reduce al llanto, nace a partir de él y crece hasta que no lo controlamos y lo único que podemos hacer es hacerlo crecer más todavía con más llanto si cabe?)

Me reí. Ella igual. Y ahí nos ves. Partiéndonos de risa. En un piso de estudiantes de la Calle Triptinia donde vivíamos, los árboles crecen, agotados y con las ramas aún sin salir, pero crecen. Gracias al sol. Pero no el sol de todo el mundo. Aquel sol pequeño y difícil de ver cuya morfología corresponde a una estrella diminuta de la cúpula celeste, que los demás no pueden presumir de su calor y alumbramiento, ya que dudamos que la hayan visto alguna vez.

si queréis leer otro fragmento ya subido, pulsad aquí.

A parte de todo ello, he de anunciaros que muy pronto saldrá en este mismo blog (y ya iremos viendo dónde más), varios de los poemas de mi último poemario, “Las Invasiones”, grabados en soporte musical: bien recitados, bien cantados. Todo ello gracias a mi gran amigo (desde la infancia, che, de los de verdad) Luis Gómez, quién se está encargando de la grabación, mezcla y arreglos, además de dar su  necesario punto de vista musical a la hora de abordar los poemas en las pistas. Un proyecto que hemos denominado “Last River Together” (en honor, como no, a mi poeta favorito, Leopoldo María Panero). Visto como un dúo de buenos amigos unidos por la amistad y las ganas de experimentar y hacer cosas en la música partiendo de la poesía de “Las Invasiones”. Un Blood On The Tracks, como diría el viejo Dylan, así que estad al loro, porque este verano acabo la novela y además saco poemario nuevo con música incluida.

lu y yo
Luis Gómez y yo (“Last River Together”) petándolo en los conciertos más heavies de la ciudad
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Autor: Enrique Zamorano

1993. Periodismo. Literatura. Rock&Roll.

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