Poema para irse a dormir

Ver

Mayales, la blancura, las flores

de la tierra prometida: y todos tus

tesoros, desmoronándose al borde

del aliento. Por una única palabra

al aire

no hemos respirado, por una piedra,

rota de hambre

en nuestro interior. En el estrago

del hueso, cólera: que nos emparenta 

con el gusano. El muro

es tu único testigo. Excluido

de mí, pero sin malgastar nada,

te tiendes sobre cada página

intacta, como si tu voz

te hubiera abandonado: y entrando en la blancura

del gemido. 

Paul Auster, “Exhumación (II)”, de Desapariciones (Pre-Textos, traducción de Jordi Doce)

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Autor: Enrique Zamorano

1993. Periodismo. Literatura. Rock&Roll.

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