“Hace tiempo que la música se entiende como ocio y no como arte…da escalofríos.” Entrevista a Javier Vielba, cantante de Arizona Baby & Corizonas.

Recuerdo la vez que conocí a Javier en persona. Él es director del OpenMic de su ciudad natal, Valladolid. El festival OpenMic, celebrado un fin de semana sí y uno, (este mismo domingo ya toca) en el bar Borsalino de la ciudad (calle San Blas nº17),  trata de descubrir nuevas promesas de la música. Una noche de micrófonos abiertos en el bar para quien quiera salir a tocar cualquier canción. Yo fui a probar suerte en la ya 100 edición. Él estaba instalando todo el equipo de música, haciendo ajustes, con cables para aquí y para allá, poniendo micrófonos, etc. Le pedí muy amablemente si esa noche podría subirme al escenario para tocar un par de temas. Él me admitió que estaba la cosa liadísima y que hoy, a ser el centésimo aniversario del festival, estaría todo más apretado, pero no me quitó ilusiones. Pasaron los minutos y abrió la ceremonia. Éramos como setenta personas dentro de un garito, aforo máximo. No cabía ni un alma. Se baja del escenario y me dice que soy el primero en subir. Me presta la guitarra y me presenta. Las setenta personas me aplauden y decido tocar una vieja canción del maestro Bowie, Rock and Roll Suicide. Bajo del escenario dando las gracias a los asistentes y a Javi por haberme dejado tocar y comienzo a beber en la barra. Cuando decidí marcharme del bar, le pedí el correo para que pudiera ofrecerme una entrevista, y él amablemente de nuevo, me lo dio. Lo que viene a continuación es su entrevista. La entrevista de uno de los pocos músicos con los pies en el suelo que sigue fiel a su gente y a la música, al rocanrol, a los forajidos y al silbar de la armónica en la frontera. Os dejo para que disfrutéis de esta entrevista que tuvo el placer de hacer hacer hace unos meses este pequeño periodista a este gran personaje de la música popular española actual.

#1  Blood on the tracks: Confesiones de un músico.

EZ: ¿Cuál fue tu primer contacto con la música y a qué edad? ¿Aquel disco que te marcó, esa sensación de saber que querías hacer música?

JV: Elvis Presley. Como con 10 años o así empecé a escuchar una vieja cinta grabada que tenía mi hermano mayor. Al año siguiente echaron en la 2 de TVE un ciclo de películas de Elvis. Eso acabó de rematar el flechazo.

EZ: ¿Cómo aprendiste música?

JV: De forma autodidacta, aunque los primeros acordes me los enseñaron unos amigos de mi edad, en la época del instituto con los que solía quedar a tocar después de clase.

EZ: ¿Cuántos instrumentos sabes tocar y cuántos tienes?

Sin ser virtuoso de nada (nunca lo he buscado), soy capaz de expresarme y tocar con cierta solvencia varios instrumentos. Aparte de cantar y tocar la guitarra, también le doy al bajo, batería/percusiones, piano/órgano, armónica, melódica, ukelele… me apaño casi con cualquier cosa… excepto metales e instrumentos de cuerda con arco, me falta base para ésos.

EZ: ¿Cuáles son tus grupos de siempre favoritos, en castellano e internacional?

JV: Muchos…y cambian constantemente. Cuando empecé a tocar me fijaba mucho en Nirvana, que tenían mucho éxito en aquella época (primeros noventa). Sus canciones eran sencillas y sonaban muy bien. A nivel nacional siempre me gustaron Gabinete Caligari, un grupo que siempre re-descubro periódicamente, a pesar de ser muy poco populares entre la crítica y público actual. Un grupo francamente infravalorado y malinterpretado.

EZ: ¿A qué edad entraste a formar parte en un conjunto musical? Cuéntanos brevemente cómo fue.

JV: El primer grupo lo monté con amigos del instituto… como en 1995. Tenía 16 años. Se llamaba Tico Feo y evolucionamos, siempre en activo, hasta 1999 aproximadamente. A los 17-18 entré en otro grupo que compaginé con Tico Feo llamado Nägana. Ese grupo duró hasta el 2000 y tuvo cierta repercusión gracias a un EP de 4 temas que sacamos en casete.

EZ: ¿Cómo se formó Arizona Baby?

JV:  Fue algo natural. Empecé a tocar con guitarra española y, tras unos ocho años de tocar sólo eléctricas decidí volver al acústico. Mis compañeros de Arizona Baby andaban también con ganas de hacer algo puro y sencillo, a partir de ahí todo fluyó con naturalidad. Corría 2003 y el formato acústico garantizaba poder tocar en directo en Valladolid…una ciudad siempre muy poco permisiva con sus manifestaciones artísticas alternativas.

EZ: En muchos de los conciertos y puestas en escena a la hora de comunicarte con el público usas figuras literarias a modo de versos y otorgas al concierto un aire poético y divertido que va acompañado de tu aspecto de predicador romántico (si me permites la comparación), ¿no escribes nada artístico (poemas, relatos, historias) fuera de ser acompañado por música?

JV: Muchas veces mis canciones empiezan por la letra, ya sea en inglés o castellano…con lo que se podría decir que escribo mis poemillas…que acaban en canción. He escrito algunos relatos cortos de ficción que sólo han leído mis amigos más allegados…aún tengo que mejorar. También he escrito mucho en fanzines y webs musicales, en un tono más divulgativo. Y bueno, he sido profesor de instituto durante 4 años, con lo que supongo que ahí habré ganado tablas para hablar en público.

EZ: ¿Nos puedes decir qué enfoque usas para crear tu música propia (inspiración, influencias…) o alguna manía o método de composición?

JV: Utilizo todo tipo de trucos y métodos. Desde la improvisación al puro azar… La verdad es que no tengo una metodología concreta y recurrente… Cada canción me sale de una manera. Me quedo con lo que dice Neil Young: “las canciones son animales salvajes… hay que saber dónde encontrarlos y esperar pacientemente si es que los quieres atrapar”.

 

#2 Dentro de la música: el artista y su obra.

EZ: Cuando escuché por primera vez tu voz, en el primer disco que sacasteis Arizona Baby, Songs to sing along (2005), noté el carácter psicodélico y de blues antiguo que poseía tu voz. Te puede parecer una mala comparación, pero la primera vez que escuché tú voz,  me recordó a David Gahan, de Depeche Mode. Es una impresión muy rara, porque el estilo es totalmente opuesto, Depeche es la electrónica pura y el vuestro, el género acústico. Sin embargo, se nota de verdad ese toque psicodélico que creo que siempre queréis imprimir en vuestras canciones, como hacéis ver en la información de vuestro myspace. Mi pregunta en realidad era, ¿de dónde sacaste esa voz, quiénes fueron tus inmediatas influencias para usar la voz de esa manera? Cualquiera piensa inmediatamente que tu voz viene sin duda del folk americano, pero supongo que uno puede escoger su forma de cantar y registro vocal, pero si no escucha su voz para sí mismo nunca cantará bien. Mi pregunta definitiva es, ¿qué paleta de voces usaste para pintar el cuadro general de melodía vocal en Arizona?

JV: Como cantante solista me fijé mucho en mis comienzos en dos cantantes de texturas bastante distintas: Mark Lanegan (Screaming Trees) y Shannon Hoon (Blind Melon). Me he fijado en muchos más, por supuesto…pero para resumir son dos buenos referentes. De Mark Lanegan me influyó su rango vocal grave, deudor de gente como Jim Morrison o Leonard Cohen… amén de muchos bluesmen y cantantes de country clásico como Johnny Cash. De Shannon Hoon me fijé en su rango vocal agudo… más dedudor de un Robert Plant y otros cantantes de hard rock con tintes de folk en incluso soul. Si me fijé en ellos es porque estaban en el candelero cuando yo era un chaval y escuchaba mucho sus trabajos… tiré del hilo y fueron saliendo a flote las influencias de éstos… es cuestión de ir atrás en el tiempo y ver quién ha influido a quien te influye. Otro cantante importante para mí siempre ha sido Chris Isaak, que entronca con el rock and roll de Elvis, el lirismo de Roy Orbison y el maravilloso pop de Buddy Holly.

EZ: He oído una versión en directo de una espectacular canción de Neil Young, Everybody Knows This Is Nowhere, y me parece de sobresaliente su adaptación. ¿Cómo decidisteis hacer una versión de una canción tan grande del genio Young? Me parece muy interesante esta versión porque el timbre de voz de Young no se parece en nada al tuyo y tú lo llevas a tu terreno de una forma interesantísima y prodigiosa.

JV: Tampoco creo que mi registro sea tan lejano al de Neil Young. Reconozco a Young como influencia importante y te aseguro que he aprendido mucho de su música y talento. Puede que por timbre parezca que suene muy distinta, pero no tuve que hacer mucho trabajo de adaptación. Simplemente me dejé llevar por la canción. Dadas las influencias de Coronas y Arizona Baby, era un punto de encuentro casi obligado…había que hacer algo del viejo Neil.

EZ: Os comparan mucho con los maestros Johny Cash, Creedence Clearwater Revival o el gran cantante de blues antiguo y leyenda Leadbelly, pasando por la psicodelia ácida y suave de grupos como the Doors o Love. ¿Qué veis de todos ellos en vosotros?

JV: Firmo cada una de las influencias que citas. Si tuviese que definir Arizona Baby a través de otros grupos o artistas, citaría exactamente los que has nombrado e incluiría a America, otro grupo clave en el sonido de la banda.

EZ: Si pudieras mandar desde aquí un saludo a todos aquellos artistas que te han servido para aprender musicalmente y como persona y hombre ¿qué les dirías?

JV: ¡GRACIAS! (Con piel de gallina y lágrimas en los ojos).

#3. La tierra de los castillos: cuestiones de raíces.

EZ: Siempre estás para aquí y para allá y aún así se nota que no olvidas de dónde vienes y casualmente cualquier fin de semana se te puede encontrar por bares de Valladolid y también ayudando y dando apoyo a bandas locales de la ciudad, aspecto que es muy agradecido por parte de las bandas. ¿Cómo ves la música vallisoletana actualmente, sin aspiraciones, solo a nivel de calidad?

JV: En calidad musical, creo que la escena vallisoletana atraviesa su mejor momento desde los años ochenta. En los noventa y la década pasada hubo mucha calidad, pero no había un ambiente de escena, una sensación de hermandad y camaradería tan grande como la que hay ahora o pudo haber a principios/mediados de los 80 en la ciudad. La unión hace la fuerza, y con la variedad y nivelazo que hay en Valladolid vamos camino de hacer mucho ruido en esta década que acabamos de estrenar, al menos a  nivel nacional.

EZ: ¿Crees que tendrán futuro alguna de ellas?

JV: Sin duda. Estoy convencido de que seguirán saliendo grupos de gran relevancia nacional e incluso internacional de Valladolid. De hecho creo que no falta mucho para que dos o tres bandas asalten el medio nacional a lo grande, al menos dentro de la escena independiente.

EZ: ¿Algún consejo para las bandas locales de Valladolid y los músicos que ahora mismo no son nada o quieren dar el salto?

JV: Que se diviertan. Que no discutan por chorradas. Que dejen los egos en casa cuando salgan a tocar. Que sean generosos. Que tengan paciencia. Perseverar, esa es la clave. Y para aguantar mucho tiempo con mucha intensidad hace falta divertirse y llevarse bien con los compañeros y con uno mismo. Y las expectativas, el futuro… mejor no pensarlo. Hay que exprimir el presente, tirar con lo que haya.

EZ: ¿Cómo veis que los grupos que están formándose o los ya formados vean en vosotros una influencia? Conoces a los Cellar Birds, y sus integrantes. Una vez que fueron entrevistados en un programa de la cadena de televisión local de Valladolid y les preguntaron qué músicos vallisoletanos tomaban de ejemplo y os nombraron a vosotros.  ¿Qué os produce esta admiración por su parte hacia vosotros?

JV: Es todo un orgullo. Además son buenísimos, nos encantan. Nos llevamos muy bien con ellos y les deseamos mucha suerte.

EZ: Os titularon como mejor banda de rock de Castilla y León, ¿cómo sentó ese logro entre los integrantes de la banda? A lo mejor en ese tiempo no eráis tan importantes en el ambiente en el que nacisteis, Castilla y León y Valladolid, y pocos artistas conocidos han salido de estas nuestras tierras. Entonces ese logro os debió de alucinar. En el caso en el que no lo consideraseis como uno de vuestros mayores logros, ¿cuál sin duda fue el minuto, el segundo, en definitiva, el momento en el que os disteis cuenta de que estabais despegando a buen rumbo en la escena musical? Muchas bandas se preguntan si algún día ese momento llegará, es un instante que se anhela, que desea todo artista, ¿cuándo y cómo os disteis cuenta de ello? ¿En qué momento?

JV: Como grupo nos consolidamos mucho tocando mucho en Londres y en una mini-gira que hicimos en Grecia en 2005. Eso nos unió, nos hizo creer mucho en el grupo y en nuestras canciones. Eso nos dio fuerza para volver a España con la cabeza bien alta y sin complejos de ningún tipo, con una seguridad aplastante. Fue entonces cuando en 2006 empezamos a telonear a grupos en Madrid (mucha gente no se creía que fuésemos pucelanos) y al año siguiente salimos elegidos como mejor grupo de CyL en Norterrock. Eso fue como una corroboración de que lo que hacíamos podía funcionar también en casa. Nos hizo profetas en nuestra tierra. Al año siguiente, 2008, grabamos ‘Second to None’ y dimos el salto a nivel nacional ya en 2009. Ese “momento” por el que me preguntas, en nuestro caso duró casi cinco años. Las cosas no suceden de un día para otro, es un proceso largo, lento y duro.

EZ: Woody Allen decía que “los premios son el consuelo de los tontos”, y por ello casi nunca acude a una entrega de premios hacia su nombre. ¿Qué piensas en cuanto al reconocimiento del trabajo, los premios, los elogios, ser el ganador?

JV: Está muy bien, pero es cierto que resulta un poco incómodo… Llega alguien y te dice que eres genial y… ¿tú qué contestas? No sabes qué decir… normalmente le quitas hierro al asunto o simplemente das las gracias… Como decía un famoso locutor deportivo: “el halago debilita”. Por eso no le doy mucha importancia y sigo a lo mío. Cuando acabo un concierto o un disco ya estoy pensando en el siguiente… no se puede dormir uno en los laureles.

#4. Ghost Riders in the Sky: progreso de la obra.

EZ: ¿Qué os llevó a trabajar con los Coronas y cómo os conocisteis?

JV: Yo he sido fan de Coronas y Sex Museum (grupo con el que comparten batería, bajo y guitarra Los Coronas) desde los 15 años. Además, Fernando Pardo es un erudito del rock y un grandísimo comunicador con las ideas muy claras. Para mi siempre ha sido un gurú del underground rockero nacional. Fruto de esta admiración, les llegué a entrevistar en varias ocasiones a lo largo de los años para distintos fanzines y revistas y les he ido entregando religiosamente todas mis grabaciones de mis distintos grupos desde 1998. Arizona Baby empezamos a coincidir en festivales con Los Coronas hasta que un día decidimos hacer un concierto juntos en Madrid, a finales de 2009. Un año más tarde comenzábamos la gira “Dos Bandas y un Destino”.

EZ: Los Coronas y Arizona hacéis una versión espectacular del I Fought the Law del grupo inglés The Clash y me sorprende mucho esa fusión de punk inglés con la música tradicional más americana y las trompetas de los Coronas a modo de canción surf. Me pareció espectacular.

JV: Gracias, es una gran canción. Aunque la hicieron famosa The Clash en 1979, la canción la escribió Sonny Curtis (de The Crickets, la banda de Buddy Holly) y la grabaron The Bobby Fuller Four en 1966.

EZ: También me encantó en ese mismo concierto la versión del Wish you were here de Pink Floyd… ¿cómo tratáis la transformación de clásicos a versión, es decir, cómo conseguís llevar a vuestro terreno canciones emblemáticas y además ponerle trompetas y poner cada instrumento en su sitio? Supongo que con la técnica, pero dentro de las versiones hay algo aparte, hay algo de inspiración.

JV: Exacto, es cuestión de inspiración…de enfoque. Se te ocurre el arreglo antes de pensar en tocar la canción… no coges una canción y te pones a buscar el arreglo… Se puede decir que la canción te busca a ti, no al revés.

EZ: En la colaboración con los Coronas sois un montón en la banda. ¿No surgen conflictos entre vosotros? Al ser tantos, necesitareis un local de ensayo grande con un muy buen equipo de sonido para mezclar los instrumentos, a la hora de ensayar tenéis que coincidir y seguro que entre vosotros tenéis visiones diferentes de los temas que tocáis. ¿O existe una relación cordial y de puro entendimiento por todos los miembros?

JV: La clave está en que nunca ensayamos. Sólo hicimos tres ensayos en el local de Sex Museum/Coronas en Madrid antes de la gira Dos bandas y un Destino. Como eran versiones, cada músico llevó aprendidas partes y pensados arreglos… y lo pusimos en común. A partir de ahí, siempre hemos ensayado en las pruebas de sonido previas a los conciertos, incluso sacando canciones nuevas en las mismas. Para eso hace falta ser músicos bastante solventes, tener claro el enfoque y estar dispuesto a trabajar en equipo.

#5. We are the Sultans of Swing: el artista habla de los artistas.

EZ: El estado de marco global de la música actual en el mundo está siendo muy pobre. La gente ya no escucha música. La oye, no la escucha. ¿Qué ves de cierto en todo esto?

JV: Estoy de acuerdo. La radio musical en España, salvo dos honrosas excepciones, está en estado de coma. Y los nuevos dispositivos que hay para escuchar música (mp3, móviles, ordenadores…) hacen que se escuche la música en muy mala calidad… es imposible que emocione lo mismo una canción reproducida en un móvil que en un vinilo con un buen equipo de sonido. Son experiencias totalmente distintas, como jugar al fútbol y jugar al futbolín. Hace tiempo que la música se entiende como ocio y no como arte, algo aterrador si queremos ser una sociedad realmente civilizada y avanzada. En el caso de España es aún peor que en USA o el resto de Europa… Dan escalofríos.

EZ: Siguiendo en el tema de la pregunta anterior, vosotros sois uno de los pocos grupos que quedan que reivindican la pasión, el arrojo, la fuerza, el coraje que se veía antes en un músico y que ahora se lo ha comido la publicidad, el mamoneo y lo comercial. Es por ello que vuestra labor en el mercado musical es importante. ¿Cómo ha sido, es o será vuestra forma de luchar contra todo eso que desvirtúa la música? Vosotros venís de un sello independiente.

JV: Sí, y la credibilidad para nosotros es muy importante. Siempre haremos las mejores canciones posibles y nos dejaremos los huevos en el escenario. Eso sí, nuestra credibilidad personal, de puertas para adentro, también incluye no sucumbir a las demandas de los cuatro fans talibanes ultra-radicales que ya te llaman vendido a la primera de cambio por salir en un medio de comunicación. Que cada palo aguante su vela, no nos vamos a echar a la espalda los compromisos de nadie, salvo los nuestros propios. Y te digo desde aquí que un músico, por muy comprometido que sea, también tiene que comer. Mi música, mis reglas.

EZ: ¿Qué grupos actuales nacionales e internacionales que llenan o no estadios te parecen destacables, recomendables e interesantes?

JV: Nacional: Pony Bravo. Internacional: The Black Keys. Prefiero ir al grano, que si no esta respuesta sería interminable…

EZ: Muchas veces creo que el verdadero músico o artista es una persona bebiendo en un bar. Creo que el bar, la calle, la ciudad, forman sin querer parte total o parcial de lo que quieres decir en una canción o en un poema. Es por lo que creo que en realidad el éxito no importa en sí. Más merece emborracharte en un bar y tocar para cincuenta personas y que esas cincuenta personas conecten contigo, sepan qué quieres decir, desnudarte delante de ellos en una obra de arte, a tocar delante de un estadio en el cual a lo mejor tres personas consiguen saber de qué va el show que estás presentando. Como en la canción Sultans of Swing del grupo Dire Straits. Esta es una canción que define para mí a la perfección el objetivo del artista y músico: ser bueno con lo tuyo y ser feliz con lo que haces, ganes o no ganes mucho dinero, siendo un alma pobre de un bar a otro que va encandilando corazones, el mítico trovador presentado por el genio Dylan, alguien que no tiene nada que perder porque nunca tuvo nada, como dice la canción Like a Rolling Stone. Después de toda esta parrafada, quería preguntarte, qué visión tienes de un músico o artista, como tú, como cualquiera, y si coincides en mi visión o no.

JV: Coincido en tu visión romántica del asunto al 100%… cualquier músico coincidiría,  yo creo. Al menos sobre el papel. Lo difícil de esa visión es llegar a fin de mes en la vida real. No hay peor castigo para el que se siente artista que tener que hacer trabajos “normales” 8 horas al día, 5-6 días a la semana. Es muy frustrante, pero si no tienes nada, hoy en día es muy difícil dedicarse sólo a la música, aunque sea malviviendo. Generalmente ya no es que no ganes suficiente dinero, es que vas a tener que pagar… Al principio, un proyecto musical supone gastos y nada más que gastos: instrumentos y su mantenimiento, alquiler de local de ensayo, transporte de equipo a los conciertos, posibilidad de que haya que pagar por la sala si quieres tocar, más el equipo de voces y su técnico de sonido, la cartelería… De hecho, al menos en España, los que se dedican sólo a la música desde el principio es porque sus padres están forrados y se pueden permitir pagar por tocar y no tener que currar en otra cosa para vivir. Al resto nos ha tocado currar en otras cosas, lo que significa llegar cansado a los ensayos e ir luego al curro sin dormir tras los conciertos. Por eso me quedo con un público lo suficientemente grande como para poder comer y pagar mis facturas sin tener que hacer otra cosa que no sea música. Luego siempre hay tiempo para tocar por placer, de borrachera, en el bar de un amigo… Ahora tengo la suerte de tener un hobby a tiempo completo, mi  meta desde la adolescencia. Y mi objetivo diario es que esto dure, poder seguir dedicándome a esto. Cuando se habla de vivir de la música ya no se trata de dinero ni de fama… se trata de poder dejar de hacer las otras cosas que no te gustan. Termino con Dylan, que dijo: “el dinero no da la felicidad, pero calma los nervios”.

#6. Off the record

EZ: ¿Cómo fue tu primer concierto? Siempre dicen que el primer concierto es una cagada, ¿cómo te sentiste cuando te subiste por primera vez a un escenario?

JV: Mi primer concierto salió muy bien, fue todo un éxito para nosotros porque era en mi instituto, en las fiestas, y estaba lleno de gente, habría 200 o 300 personas. Fue con Nägana, con los que tocaba guitarra solista y hacía coros. Estaban todos mis amigos en el público y lo pasamos genial. La gente hacía mosh y stage-diving, nos sentimos como un grupo de verdad. Nos animó mucho a seguir dando conciertos. Estaba un poco nervioso al principio, pero a la tercera canción ya estaba metido en la música, en una nube.

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Autor: Enrique Zamorano

Periodista, escritor y músico. Autor de "La muerte del Hombre Orquesta" (LUMA, 89plus, 2014) y de la pequeña antología "Adiós a las águilas: seis poemas de Leopoldo María Panero" (2014). Love In Veins, Raindogs, Last River Together...

2 comentarios en ““Hace tiempo que la música se entiende como ocio y no como arte…da escalofríos.” Entrevista a Javier Vielba, cantante de Arizona Baby & Corizonas.”

    1. jajaja no, esto es más una especie de reportaje, me acerco demasiado al personaje como para que se entienda como una entrevista, le trato como si fuera un colega xD luego lo de las secciones y demás…pensé dividirla en partes y hacerla en un par de entregas pero creo que era innecesario
      a quien le interese el personaje la leerá entera, supongo, o eso es lo que hago yo con mis artistas favoritos xD

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