¿En qué nos hemos convertido?

Más en forma, más feliz. Más productivo. Cómodo. No beber demasiado. Ejercicio regular en el gimnasio (3 días a la semana). Desenvolverse mejor con sus empleados asociados actuales. A gusto. Comer bien (no más cenas de microondas ni grasas saturadas). Un mejor conductor, más paciente. Un coche más seguro (niño sonriente en el asiento trasero). Dormir bien (sin malos sueños). Sin paranoia. Cuidadoso con todos los animales (nunca tirar arañas por el desagüe). Mantenerse en contacto con viejos amigos (disfrutar de una copa ahora y entonces). Verificar con frecuencia el crédito en un banco (moral) (agujero en la pared). Favores por favores. Cariñoso pero no enamorado. Órdenes permanentes de pago a la caridad. Los domingos desviarse al supermercado. (No matar las polillas o echarles agua hirviendo a las hormigas.) Lavar el coche (también los domingos). Dejar de temerle a la oscuridad o a las sombras de mediodía. Nada tan ridículamente adolescente ni desesperado. Nada tan infantil. Al mejor ritmo. Más despacio y calculado. Sin oportunidad de escape. Ahora autoempleado. Preocupado (pero impotente). Un miembro de la sociedad facultado e informado (pragmatismo, no idealismo). No llorar en público. Menos propicio a enfermarse. Neumáticos que se agarren en suelo húmedo (foto del bebé asegurado en el asiento trasero). Una buena memoria. Aún llora con una buena película. Aún besa con saliva. No más ser vacío y frenético. Como un gato. Atado a un palo que es llevado a un invierno muy frío (la habilidad de reír de la debilidad). Calma. Más en forma, sano y productivo.

Un cerdo.
En una jaula.
Con antibióticos.

Este texto pertenece a la letra de una canción del grupo Radiohead en su disco OK COMPUTER (1997). Canción cuyo nombre es Fitter Happier (Más en forma, más feliz). Como habéis podido comprobar, es un texto muy crudo. Ambientado en una especie de sociedad distópica propia de Orwell, una especie de crítica de fuego candente abrasadora y lanzada directamente a esta forma social que se manifiesta como capitalismo masivo industrial. Os invito a escuchar la canción, os sorprenderá. Asusta. Para empezar a entender la canción debemos primero comprender el disco en el que está contenida: OK COMPUTER.  Un arca de donde sale una evidente declaración de principios. Principios humanos. Para hacernos recordar que aún somos animales, no máquinas. La mejor canción del disco, la que mejor lo define, sin duda Paranoid Android, una canción sacada de la más pura agonía, sin descanso, una paranoia continua de seis minutos que te deja sin aliento apenas. (“Please could you stop the noise I´m trying to have some rest”). Partiendo desde ahí para lanzar al final una súplica a la naturaleza, a la lluvia, para que caiga y transforme las mentes universales de los seres humanos (“Rain down, rain down, from a great high…”). El disco también destaca por su otro gran single, Karma Police, una cascada ebria de acordes a la usanza beat que hacen que la canción sea una de las mejores del disco. Sin olvidar Exit Music, con aquel verso final tan cortante: “We hope that you choke”: Una súplica directa a aquella entidad que dirige los caminos de las personas y cuyo origen se desconoce, una exclamación de ira e impotencia ahogada por los amantes rotos que no entienden la desgracia a la que se ven sometidos, el mundo y sus características.

Una vez analizado a grosso modo el disco donde está sumergida esta letra y canción, quisiera reiterar lo que dice la canción. Se necesita un cambio. Un cambio en la mente para vencer todo aquello que nos esclaviza. Hablo de las máquinas, de las comunicaciones, de la propaganda, de la moda, del precio, del dinero, de la oferta y la demanda… Debemos despertar al mundo de donde venimos. Debemos emocionarnos bajo la lluvia y emborracharnos delante de un hospital de enfermos etílicos. Debemos decir el NO. No a vivir como una máquina o un cerdo. A no sentir nada en una relación sexual, a no emocionarnos con películas como West Side Story y dejar de sentir emoción cuando matamos dos mil rusos en el juego Call of Duty. Porque, amigos, esto no lleva a ningún lado. El dinero, el sexo, la comida, la bebida, el juego, los vestidos, el maquillaje, no lleva a ningún sitio. Debemos alimentar nuestro espíritu a base de pasión y  coraje. Ser valientes. No quedarse atrás. Seguir avanzando en la línea del progreso humano, no económico.

Más en forma, más feliz, en una jaula, bajo antibióticos. ¿Queréis seguir aquí? El medicamento más consumido a día de hoy es el antidepresivo. Porque nunca alcanzamos la felicidad. Y nos quejamos. Porque aquello material que nos interesa tan obsesivamente no nos proporciona nada. Abrid corazones. Sentirlos como vuestros. Empatía. No interés. Empatía de verdad. Esa es la gran diferencia y la clave para abrir la piedra filosofal del ser humano.

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Autor: Enrique Zamorano

1993. Periodismo. Literatura. Rock&Roll.

3 comentarios en “¿En qué nos hemos convertido?”

  1. Bodorrio de 1000 invitados. Viaje de novios a Punta Cana. Reportaje fotográfico y vídeo para aburrir a los familiares y dar envidia a los amigos. Hipoteca. Dieta Duncan. Revistas del corazón. Viajes de negocios. Clases de Pilates. Niños rubios maleducados. Todoterreno para llevar a los niños al colegio (a 200m de casa). Último modelo de Ipad. Bolso (de los chinos) de Prada.
    Y tratar de llenar tu vacía vida pensando que eres un triunfador.
    Muy típica, esa enfermedad que describes.

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