La luz no es nuestra.

“Por lo que alguien se convierte en borracho o en mendigo es por la luz. Y la luz no es nuestra”. (Leopoldo María Panero)

Bien, muchos os preguntaréis el porqué este blog se llama “La luz no es nuestra”. Precisamente porque va dirigido a todas aquellas personas, que como yo, se sienten repudiadas por la realidad y la propia vida. En la anterior entrada, dirigí mi actividad periodística y de difusión a la cultura y el arte. Pero hablaba de un arte guardado, retenido, localizado debajo del suelo, underground… Yo siempre he sentido una sensación de no correspondencia hacia la realidad, el artista mismo, en palabras del músico Enrique Bunbury, es “aquél que siente cierta invalidez hacia la realidad” y por ello es capaz de construir nuevos mundos a su antojo, tal y como el genio simbolista francés Arthur Rimbaud intentó con su obra artística. Es por ello que una buena obra de arte no nace del conformismo, de la naturaleza, sino que intenta crear nuevos espacios, donde la imaginación y el genio creador es el demiurgo y se siente mucho más reconfortado y cómodo, dentro del mundo, de un mundo que no existe, pero que irradia tranquilidad.

Quiero decir con todo esto, que la luz no es nuestra, de gente como nosotros, artistas, que perdieron la ruta en el camino, que se chocaron con la inevitable pared de la realidad montones de veces y aún siguen con los pies fuera de la tierra, creando nuevos mundos, idealizando hasta el más diminuto grano de arena y cargándolo de la realidad y el sentido que en la naturaleza apenas tiene. A vosotros, amigos, que os sentís como yo repudiados y aburridos, insensibles y escépticos, y a la vez apasionados y emocionados por todo lo que os rodea y que no comprendéis ahora ni comprenderéis nunca. Este periodismo mío va dirigido al arte en su expresión máxima, que es la informal, la del vagabundo, el iluminado y el creador.

Espero que os guste, mi pequeña colección de tesoros que encontré en algún lado y que difundo para que disfrutéis de ellos y nunca os sintáis solos, como bien anunciaba Bowie en aquella universal canción, Rock and Roll Suicide:

Oh love, you´re not alone!

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Autor: Enrique Zamorano

Periodista, escritor y músico. Autor de "La muerte del Hombre Orquesta" (LUMA, 89plus, 2014) y de la pequeña antología "Adiós a las águilas: seis poemas de Leopoldo María Panero" (2014). Love In Veins, Raindogs, Last River Together...

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